En medio de esta difícil situación que atraviesa la nación suramericana, la ciudad de Ladario, en el estado de Mato Grosso do Sul, realiza una jornada de ayuno y oración durante 21 días, que dio inicio el lunes 18 de mayo.

La actividad religiosa fue decretada por la Alcaldía y fue argumentada por ser una ciudad mayoritariamente “cristiana”.

Sin embargo, el alcalde Iranil de Lima Soares aclaró que “no es obligatorio” y los ayunos y oraciones deberán ser realizados “desde las casas, para evitar aglomeraciones”, informa Infobae.

“Resolvimos estimular la fe de las personas, para que ellas puedan tener esperanza, para que el momento de pánico no invada el corazón, la mente de ellas”, comentó a periodistas el alcalde.

De acuerdo con Soares, el decreto pretende que las personas “puedan voltearse un poco de cara para Dios y así poder traer la esperanza de que todo va a pasar y luego todo será restablecido”.

Según el decreto, “la humanidad, en algunos momentos, recurrió a Dios para orientarla en cómo vivir y superar esos momentos difíciles y turbulentos, resultantes de la diseminación de las enfermedades” y para el último día, el 7 de junio, pide que se realice una cadena de oración, durante una hora, de las cinco a las seis de la mañana, informa Infobae.

El municipio de poco más de 23.000 habitantes contabiliza hasta el momento cinco contagios por el COVID-19, sin ninguna muerte, tres casos confirmados menos que la vecina Corumbá, limítrofe con Bolivia.

En Ladario el uso de mascarillas es obligatorio y las iglesias, en su mayoría evangélicas, se mantienen abiertas pero solo pueden celebrar cultos y actos religiosos con máximo el 30% de su capacidad.