Cuando aprendí a descifrar el comportamiento de mi hijo, se hizo mucho más fácil corregirlo y enseñarle. Él pudo salvarse de regaños sin fundamentos, y yo evité una gran carga de culpa. Así es como lo hice:

Considere las circunstancias

¿Su pequeño está viviendo una situación o experimentando un entorno nuevo? Si es así, está bien que su hijo cometa errores. Ayúdele a enfrentar las situaciones nuevas proporcionándole una guía sencilla.

Déjelo tocar a ese gato peludo, pero dígale cómo hacerlo con una sola palabra, como “suave”. Guíe la mano de él con la suya, acariciando al gato de adelante hacia atrás para que su hijo no sólo escuche cuál es la manera correcta, sino que pueda sentirla y experimentarla. Los niños pequeños que escuchan y experimentan la forma correcta de manejar una nueva experiencia son mucho más capaces de recordarla.

Conozca los factores desencadenantes de su hijo pequeño

Las exigencias de la vida raramente ceden ante el horario y las preferencias de un niño pequeño. Sin embargo, lo que usted sabe de su hijo puede ayudarle a prevenir problemas de comportamiento. Si debe hacer mandados en medio de la siesta del niño, llévese artículos que le den tranquilidad, como su juguete favorito o una manta. Si sabe que su hijo tiene hambre, lleve bocadillos fáciles de comer. Si es necesario que se quede quieto, empaque pequeñas actividades para mantener las manos y la mente de su hijo activas.

Entienda lo que es normal que ocurra según su etapa

No hay forma de evitarlo: Los niños pequeños son egocéntricos. En lo que a ellos respecta, el mundo gira a su alrededor. ¿Y cómo no? Si no conocen otra cosa mejor. Ellos tienen que ser instruidos de una mejor manera. Evite reaccionar exageradamente al comportamiento normal de los niños pequeños, aunque sea molesto y egocéntrico. Los niños pequeños cogerán los juguetes de los demás. Las manitas se enfadarán porque aún no saben qué hacer con los sentimientos de ira y frustración. Esto no es un desafío. Esto es típico de un niño pequeño. Aborde estas situaciones como normales oportunidades para enseñar lo que es apropiado y lo que no lo es.

Recuerde la historia

Si su hijo tiene algún antecedente del comportamiento ofensivo y ya ha sido advertido, la acción pudo causarse debido a un olvido o a una actitud desafiante. Confíe en su instinto y en su memoria. Si cree que su hijo ya sabe lo que tiene que hacer y puede hacerlo mejor, entonces probablemente sea cierto.

Recuerde a su hijo pequeño su buen comportamiento en el pasado

Cuando corrija, ayude a su hijo a recordar la vez que hizo una buena elección en una situación similar. En el caso de mis hijos, a menudo me sorprendí a mí misma diciendo cosas como, “No podemos tirar eso. Es frágil como los huevos cuando los cocinamos”, o “Recuerdo lo bien que compartiste con tu hermano ayer. ¿Puedes hacerlo de nuevo?” Este enfoque establece un patrón de comportamiento que no sólo dice “no”, sino que corrige el comportamiento de una manera alentadora. Los niños pequeños pueden aún no ser capaces de hacer la conexión, pero si no están siendo desafiantes, responderán corrigiendo su comportamiento.

Identifique las emociones

Los niños pequeños a menudo actúan porque simplemente no saben qué hacer con sus emociones. Esta reacción proviene de la frustración, el miedo o la incertidumbre, no del desafío. Cuando sea apropiado, dele a su hijo una palabra que exprese cómo es probable que se sienta. Luego explíquele cómo respondió de manera inapropiada y qué podría haber hecho en su lugar. Esto no necesariamente ayuda en el momento, pero entrena a su hijo para reconocer sus emociones y le ofrece una forma positiva de expresarse. Una vez más, esto debe repetirse muchas veces antes de que un niño pequeño comience a aceptar un nuevo patrón de comportamiento.

Como padre, se encontrará repitiendo las cosas una y otra vez. Esto es parte de la crianza de un niño pequeño. Por su propia cordura, mantenga las declaraciones correctivas cortas, simples y positivas, tan a menudo como pueda. Luego, espere a ver cómo responde su hijo pequeño. La desobediencia se hace más fácil de detectar cuando usted sabe que su hijo ha escuchado y entendido sus expectativas.